viernes, noviembre 30, 2007

Policias bonaerenses acusados de extorsión.

Tres efectivos de la policía bonaerense fueron detenidos esta tarde, acusados de secuestrar y extorsionar a un comerciante para no involucrarlo en una causa judicial.

Según informó la agencia DyN, los policías -un inspector, un teniente y un sargento- se desempeñaban en la DDI de Zárate-Campana.

Voceros policiales precisaron que los detenidos están acusados de "haber privado de la libertad a un comerciante y extorsionarlo para que les diera dinero a cambio de no involucrarlo en una causa".


Salutes

miércoles, noviembre 28, 2007

El ex jefe de la Policía Federal Roberto Giacomino fue procesado por fraude al Estado Nacional mediante contrataciones directas para la institución, confirmaron hoy fuentes tribunalicias.

La resolución de la Cámara en lo Criminal Federal revocó una "falta de mérito" de primera instancia tras considerar que "todas las contrataciones irregulares" investigadas tenían como beneficiarios a "parientes o allegados" de Giacomino.

Por el mismo delito, la Sala II del tribunal confirmó además los procesamientos de Raúl Marcelo Pigretti, Alfredo Ursaia y Daniel Adolfo Rodríguez, ex jefes de la Superintendencia de Bienestar de la Policía Federal.

Como "partícipes necesarios" de la administración fraudulenta en perjuicio de la institución policial, fueron confirmados los procesamientos de Vicente Capizzi, concuñado de Giacomino, sus hermanos Ana María y Marcelo Capizzi y Américo Di Blasio y Diego Armador, conocidos de los anteriores.

La causa se inició en octubre de 2003, cuando el entonces ministro de Justicia, Gustavo Béliz, relevó de sus funciones a Giacomino y Pigretti, ambos comisarios generales.

La decisión fue tomada cuando una investigación en la que intervino la Oficina Anticorrupción descubrió un fraude estimado en más de 10 millones de pesos, en contrataciones para el Hospital Churruca y otros servicios de salud de la Policía Federal.

Según constancias judiciales, se detectaron anomalías en la contratación de sistemas y equipos informáticos, mobiliario y mano de obra con empresas de Vicente Capizzi, sus familiares y amigos.

También se hallaron irregularidades en otros contratos de equipamiento médico y tecnológico para el Hospital Churruca por unos 3.000.000 de pesos.

"En todos los casos se ha comprobado una serie de hechos que permiten sostener fundadamente que los diferentes contratos fueron realizados en procura de un provecho económico de las empresas beneficiadas y en perjuicio de los intereses de la Policía Federal Argentina", expresó el tribunal de segunda instancia.

La Cámara agregó que a la "sugestiva integración de las empresas beneficiadas se aunaron las conclusiones de peritajes, donde se objetó la circunstancia de que no se haya invitado a los principales proveedores de sistemas para hospitales y clínicas".

A juicio de los peritos, "las sociedades invitadas a participar no reunían los antecedentes necesarios" para un proyecto de tamaña envergadura.


El esquema abarcaba media docena de empresas, una de ellas constituida un día antes de firmar el contrato y de las cuales las más favorecidas fueron Novel Time, L&M, Tropex y Dinatch.

Todas "tenían estrechas relaciones entre sí, por lo que queda claro que no existió competencia entre éstas y que la decisión sobre la adjudicación de los contratos estaba tomada antes de iniciarse el proceso de selección", indicaron los camaristas Horacio Cattani y Martín Irurzun.


Las fuentes consultadas señalaron que la empresa Novel Time, según sus estatutos, se dedicaba a la explotación comercial de complejos de vacaciones y su propietario era Santiago Alvarez, tío de la nuera de Giacomino.

L&M Sist-Serv, de Vicente Capizzi, obtuvo contratos y recibió de la Superintendencia de Bienestar aproximadamente 1.500.000 de pesos y Tropex S.R.L., que cobró una cifra menor, estaba integrada por el concuñado de Giacomino y Beatriz Querejeta, suegra del ex jefe de la Policía Federal.

Dinatech SRL, de Ana María y Marcelo Capizzi, "registró operaciones con la institución que involucraron montos cercanos a los 800.000 pesos", consignó la Sala II de la Cámara.

Entre las irregularidades registradas en casi un centenar de hechos, figura la opción por las alternativas "más caras y perjuidiciales", la "evidente inconveniencia de alquilar" servicios, el pago de "significativos" sobreprecios y "una recurrente ausencia de documentación respaldatoria".

En algunos casos se comprobó que "los equipos provistos presentaban varios defectos que obstaban al cumplimiento de sus funciones", porque "estaban viejos y visiblemente deteriorados por el óxido, y eran modelos reacondicionados que se habían dejado de fabricar, por lo que resultaba difícil su mantenimiento".

"Giacomino, Pigretti, Ursaia y Rodríguez, en abuso de sus cargos, manejaron fraudulentamente los fondos públicos a su disposición, generando un perjuicio económico de especial relevancia para la administración estatal", con "la complicidad de los demás procesados", subrayaron Cattani e Irurzun.


Para los camaristas, en el sumario penal hay pruebas para sostener que "Giacomino tuvo injerencia directa en la elección de estas personas y en la manera en que se perpetraron los hechos".


Salutes

martes, noviembre 27, 2007

Dos ex policías complicados en un juicio por torturas

Jorge González, de 31 años, fue detenido el 14 de diciembre de 2002 en Villa Fiorito. Pero casi un mes depués, el 7 de enero de 2003, murió como consecuencia de una brutal paliza que habría recibido cuando fue arrestado. Tres hombres y una mujer complicaron ayer a dos ex policías acusados de haber provocado la muerte de la víctima.

Los cuatro testigos declararon que uno de los ex agentes, que se desempeñaban en la comisaría 5ª de Lomas de Zamora, sujetó a González mientras el otro le pegaba patadas. Asimismo, un forense sostuvo que el hombre murió debido a diversos "traumatismos" y a problemas de salud preexistentes que se agudizaron en la internación.

Los acusados son Isidoro Segundo Concha y Ramón Quevedo, imputados de "homicidio preterintencional en concurso ideal con apremios ilegales". Los dos ex policías bonaerenses están siendo juzgados ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de Lomas de Zamora.

Cuatro vecinos que estuvieron en el lugar donde González fue arrestado, manifestaron ante los jueces que Quevedo retuvo a González boca abajo y esposado por la espalda, y que luego lo levantó cuando llegó Concha.

Siempre según los testigos, Concha le pegó al hombre mientras estaba siendo arrestado, según detalló una de las abogadas de la querella, María del Carmen Verdú, de la Coordinadora contra la represión Policial e Institucional (CORREPI).

Cristian Rodríguez, un vecino que estaba en un almacén frente al lugar del arresto, dijo que a González "le pegaban patadas en el pecho y tórax". Otro testigo, Jorge Fernández, detalló que al ver lo que ocurría, dijo: "Para qué le pegan si ya lo tienen esposado".

Diego Godoy, un albañil que estaba en la esquina en una obra y se aproximó al lugar de la detención, indicó que "Concha le pegaba a González para que dejara de gritar": "Por favor, no, que estoy enfermo", habría advertido la víctima.

Los cuatro testigos coincidieron en que, una vez que terminaron de pegarle, los ex policías tuvieron que alzar a González y subirlo a la caja de la camioneta del patrullero.


Asimismo, el médico forense Alfredo Armando Romero, quien practicó la tercera autopsia al cadáver de González, declaró que la víctima murió por una rotura de vasos sanguíneos que derivó en una sangrado pulmonar, que no tenía que ver con la tuberculosis que padecía la víctima, y una leve lesión en la vesícula que luego empezó a filtrar bilis, describió Verdú.

El fiscal Bernardo Schell adelantó que acusará a los ex policías de "homicidio preterintencional en concurso ideal con apremios ilegales".
González murió tras casi un mes de agonía por los golpes"
y la enfermedad que sufría: era portador del virus HIV y padecía tuberculosis.

Por su parte, la querella adelantó que acusará a los ex policías de "aplicación de tormentos seguidos de muerte" y pedirá la pena de prisión perpetua.


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Prefecto condenado por homicidio culposo

Gustavo García tenía 25 años cuando cayó muerto al quedar en medio de un tiroteo entre un prefecto y un asaltante en un almacén de Adrogué, en noviembre de 2002. Cuatro años y medio de prisión fue la pena que recibió esta mañana el suboficial Alejandro Cabrita, tras ser hallado culpable del delito de "homicidio culposo", en un fallo dividido del tribunal oral en lo Criminal 5 de Lomas de Zamora. La fiscalía había pedido tres años de prisión en suspenso para el suboficial de la Prefectura Naval, quien llegó al juicio en libertad.


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domingo, noviembre 25, 2007

Larga vida a la Reina



El mejor vocalista que el rock ha dado, poseedor de una garganta mutante capaz de abordar todo tipo de registros, además de un compositor brillante y un showman eléctrico.Mercury siempre fue un paso más allá, el hombre era una fuerza de la naturaleza, una de esas estrellas natas, cada día más escasas.

Para comprender mejor el porqué Queen es la gran banda que es no hay que mirar hacia los 80, no señor. Por mucho himno de estadio que parieran lo mejor de su carrera se encuentra en sus 8 primeros trabajos, donde lo lírico y lo rockero iban de la mano. Y tampoco me refiero a ‘Bohemian Rhapsody’. Escuchen bien temas como ‘The March of the Black Queen” o ‘Son and Daughter’ y sabrán qué les hizo grandes. No se pongan a bailotear con ‘Radio Ga Ga’ o con ‘A Kind of Magic’… pueden si quieren revisitar ‘Innuendo’ (el álbum) y comprobar cómo Queen regresó parcialmente a sus inicios.

De no ser por Mercury yo no sería quien hoy soy. Inspirador, puro, apasionado. No les digo más y les mando tarea para el hogar: rescatar los primeros trabajos de Queen y deshacer esa idea de que eran una (grandísima) banda de estadios.


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sábado, noviembre 24, 2007

Expropiación por mano propia: Robele a Cantarero, su patrimonio le pertenece a ud.

A la espera del juicio oral por el caso de las coimas en el Senado, el salteño Emilio Cantarero tendrá que dar ahora explicaciones sobre su patrimonio: el juez federal Sergio Torres lo citó a indagatoria en el marco de la causa por enriquecimiento ilícito que lo tiene como protagonista. De la investigación judicial surge que la evolución patrimonial de Cantarero mientras estuvo en la Cámara alta no concuerda con su nivel de ingresos. Torres también llamó a rendir cuentas a la esposa, las hijas y un yerno del ex senador.

La cita de Cantarero con Torres fue pautada para el próximo 12 de febrero, una vez que concluya la feria judicial de verano. Ese día deberá explicarle al magistrado cómo hizo con su dieta de senador y los ingresos de su esposa –inferiores a 3500 pesos– y una de sus hijas para adquirir los numerosos bienes que posee.

Cantarero es uno de los nueve procesados por el juez federal Daniel Rafecas por el escándalo de las coimas que se pagaron en abril de 2000 a cambio de la aprobación en el Senado de la ley de flexibilización laboral. La nómina la completan sus ex compañeros del bloque peronista Augusto Alasino, Alberto Tell, Ricardo Branda y Remo Constanzo; el radical José Genoud, el ex ministro de Trabajo, Alberto Flamarique; el arrepentido ex secretario parlamentario de la Cámara alta, Mario Pontaquarto, y el ex titular de la SIDE, Fernando de Santibañes. El Tribunal Oral en lo Federal Nº 3 debe fijar la fecha para juzgarlos.

Además de ese departamento de Cantarero de Callao entre Alvear y Posadas, valuado en alrededor de 250 mil dólares, en el expediente por enriquecimiento ilícito en manos de Torres figura otro en Córdoba de 150 mil dólares; cinco lotes en la finca La Candelaria, en Salta, tasados en 547 mil dólares; mejoras en dichos inmuebles por 140 mil dólares; y 140 hectáreas también en territorio salteño. La Justicia investiga, además, la adquisición de tres inmuebles de la misma finca, transferidos a una empresa de las hijas del ex senador (Altos Tres Cerritos), que a diciembre de 2003 tenían un valor estimado de 1.211.474 dólares, 1.307.964 dólares y 763.325 dólares, respectivamente.

Entre los automóviles que formaron parte de los bienes de Cantarero hay una camioneta Nissan doble cabina 4x4 (40 mil pesos), un Mitsubishi Montero Intercooler (57 mil pesos); un Peugeot 406 SV (36.500 pesos), un Renault 19 RN (16.581 pesos), un Jeep Grand Cherokee(46 mil pesos), un Peugeot 405 (28.317 pesos), otro Mitsubishi Montero y una Land Rover Freelander, estos dos últimos a nombre de su esposa María del Huerto Eletti.

La Justicia también tiene bajo la lupa las cuentas bancarias de Cantarero, un hombre muy vinculado con el saliente gobernador salteño Juan Carlos Romero,
de cuyo padre fue ministro de Economía antes de ocupar una banca en el Senado. En la causa hay constancias de que durante 1997 su cuenta en el Bank of New York registró créditos por 172.135, 15 mil, 86 mil, 60 mil, 110 mil, 200 mil y 616.695 dólares. Según la prueba reunida en las actuaciones, Cantarero también tiene o tuvo participación societaria en las empresas Valle de Antapoca, Pinares de Catamarca, Agropecuaria Las Estacas y Plantaciones de Catamarca y en todas revistió como director titular.

Además de Cantarero, por los tribunales de Comodoro Py desfilará toda su familia. Su esposa será indagada por Torres el 13 de febrero por el juez Torres, mientras que sus hijas María Paola, Adriana María y María Soledad Cantarero tienen turno para el 14, 15 y 18 de ese mes. El 19 de febrero fue convocado Sebastián Gomeza, yerno del ex senador.


Salutes

martes, noviembre 20, 2007

Muerte dudosa

El testigo de un juicio contra cuatro policías acusados de matar a golpes a un detenido que debía declarar hoy ante la Justicia, fue hallado ahorcado de un árbol a 150 metros de su casa, en el departamento de Miraflores, a 30 kilómetro de la capital de Catamarca. El hombre fue identificado como Humberto Romero, de 38 años, quien fue visto vivo por última vez el domingo pasado cuando salió de su casa y recién fue hallado muerto ayer.

Romero era el principal testigo en una causa que tiene a cuatro policías imputados -tres de ellos detenidos- por un homicidio cometido en 2005, cuyo juicio comenzó hoy.

El hombre hallado ahorcado fue el único que en su momento atestiguó que, el 20 de octubre de 2005, vio cuando los policías Jorge Romero, Armando Aragón y Claudio Brizuela le pegaban adentro de una patrulla a Félix Videla, de 53 años, detenido tras una pelea familiar.

Videla murió poco más tarde como consecuencia de los golpes recibidos y tres de los policías fueron apresados y acusados de homicidio. El cuarto efectivo imputado es el que manejaba el móvil, Fabián Vega
, quien no participó de la agresión pero tampoco denunció la acción ilícita de sus compañeros, quienes se desempeñaban en la comisaría de Miraflores.

La muerte de Romero por ahora es investigada como suicidio, ya que las pericias preliminares conducen a esa hipótesis. No obstante, no se descarta ninguna otra hipótesis, incluso la de una muerte inducida por su situación como testigo en la causa.

El juicio que comenzaría hoy contra cuatro policías catamarqueños se realizaría ante la Cámara en lo Criminal de Segunda Nominación. Videla había protagonizado un incidente de violencia familiar en su casa de la localidad de Coneta. Sus familiares llamaron a la policía.

Aragón, uno de los cuatro agentes acusados intentó detener a Videla, que estaba alcoholizado y que además se defendió con un machete hiriendo al policía.

El hombre escapó entonces hacia Miraflores para refugiarse en la casa de un hermano, pero antes fue alcanzado por los agentes que se lo llevaron arrestado.

Allí, según la causa, Aragón y Romero lo habrían golpeado. Luego, Videla fue revisado por un médico forense que recomendó llevarlo al Hospital San Juan Bautista.

El detenido fue revisado por un médico de guardia que recomendó internarlo, pero los acusados habrían decidido trasladarlo nuevamente a la comisaría de Miraflores.

Félix Videla murió en el camino hacia la comisaría donde iba a quedar alojado y, según la autopsia, la muerte fue causada por las numerosas lesiones que presentaba.


Salutes

martes, noviembre 13, 2007

El exhabrupto.

El lenguaje de Chávez está lleno de exabruptos –se necesitan esos exabruptos–, muchos más serán para buscar un lenguaje que no sea el acostumbrado retórico y bizarro de las cumbres. La búsqueda de un lenguaje de exabruptos intempestivo, violento, sorpresivo, que rompa el lenguaje vacío y anodino de las reuniones de los presidentes. El 30 por ciento de los latinoamericanos vive debajo de la línea de pobreza, ese era el tema a discutir; el otro lenguaje, el de las formas, queda en el anecdotario de las reuniones sociales de los chismes. Pero ese lenguaje carece de la fuerza del exabrupto. El que expresa la miseria y el dolor del hambre, el que no abdica, el que grita la enfermedad y las enfermedades neurológicas de los niños latinoamericanos por desnutrición. Chávez es un impulsivo que denunció la complicidad del gobierno español en el golpe que lo quiso derrocar en el 2002. Chávez grita ensordecedoramente. Chávez guaranguea.

La figura del ex presidente Aznar junto a Bush y Blair en la foto del imperialismo criminal del ataque a Irak. Imborrable en su obsecuencia extrema. Grito ensordecedor de la traición de la ética, ¡no olvidemos la foto por favor! Necesitamos un lenguaje nuevo, lenguaje de páramo sin alimentos, sin agua, sin salud, sin esperanza. Lenguaje nuevo que exprese la miseria y nos duela el cuerpo al escucharlo –inventar un nuevo lenguaje que no produzca belleza, sino hambre infinita, mortalidad infantil, donde nuestros ojos se desorbiten como esos monstruos sin lactancias–, palabras sensaciones son las de Chávez que no dejan de callarse nunca, que produzcan convulsiones como respuestas, que seamos epilépticos por un rato, que nos cadavericen, exabruptos bien venidos. Exabruptos nuevos, obscenos por lo subversivo, la gran desgracia que ya se interiorizó como normal es la resignación, la tristeza, la adaptación. El exabrupto es la esperanza, aunque se ofendan los reyes por un rato, el nuevo lenguaje confrontativo del mestizo Hugo trae nuevas esperanzas, como cuando lo liberó bajando de los cerros la humildad humillada de los pobres y menesterosos que se convertían en humanos al liderarlos Chávez.

Basta de edificios de lenguaje que no nos sirven más para expresar nada, que ya no abarcan nada, que ya no explican nada, palabras vacías de conferencias y simposiums. Necesitamos exabruptos que expresen los ojos reventados de hambre, los dolores infinitos, los aullidos. Que exploten toda la impostura y de esos escombros el lenguaje nuevo. La belleza de los restos, poesía de los escombros. A la hoguera con los lenguajes viejos, olor a trampa, a impudicia, a corrupción por todos los rincones. Necesitamos el lenguaje de las patas en las fuentes de los cabecitas del 17 de octubre. De los indios de Morales que tanto escandalizan a los blancos bolivianos. Construyamos un lenguaje lleno de exabruptos. Chávez es obsceno. Potencia de nuevas palabras que cambien el lenguaje que ya no dice nada, de retórica bizarra y encallecida que envejece y escucharla ya da vergüenza.

Un nuevo lenguaje alegre potente para un nuevo hombre. Pero necesitamos de muchos exabruptos para que no haya más vidas desquiciadas, desperdigadas, subhumanas en nuestro continente. Un aullido muy grande. Para eso te necesitamos mucho, querido Hugo Chávez, peleando siempre con la fuerza de tu lenguaje. Exabrupto puro siempre. Que los burgueses y los terratenientes se escandalicen, pero vos nos haces sentir invencibles por un rato. Las revoluciones sociales siempre han sido grandes exabruptos. Escandalosas. Con tu maestro, el gran Fidel, el inmortal, siempre a tu lado.


Salutes

sábado, noviembre 10, 2007

Sarmiento lúcido, Roca ladrón

El punto más estridente de la historia de las coimisiones argentinas fue sin duda alguna la venta de las tierras de El Palomar, que manchan tanto al poder militar como al mundo político de la Década Infame. La cosa fue simple. Dos empresarios compraron para el ejército 222 hectáreas de El Palomar, a 0,65 centavos el metro cuadrado, y en la misma acción se la vendieron al Estado a 1,10 peso. En ese negociado estaban involucrados legisladores de la Comisión de Defensa del Congreso y el mismo ministro de Guerra, general Márquez, que pasó a llamarse para la picardía popular como “general Palomárquez”. Pero la estafa quedó en descubierto y terminó con el suicidio del legislador radical Guillot y la prisión de otros implicados. El escándalo provocó la renuncia del propio presidente de la Nación, doctor Ortiz, la que finalmente no fue aceptada.

La llamada Década Infame dejó tras de sí el “affaire” de la Chade, el de los colectivos, el de la lotería nacional llamado “de los niños cantores”, donde a los menores que sacaban las bolillas premiadas les hacían leer otras cifras.

Pero digamos que fue la picardía de Sarmiento la que dejó al descubierto este método argentino de resolver los problemas. Fue cuando desde sus páginas de El Censor empleó por primera vez el verbo “atalivar”. Decía el sanjuanino que el presidente Julio Argentino Roca “hace los negocios y su hermano ‘ataliva’”. Y ahí ponía punto. Hasta que los lectores adivinaron de por sí lo que quería decir. Sí, Roca, el presidente tenía un hermano llamado Ataliva Roca. Y “atalivar” era usado por Sarmiento como verbo para significar que cobraba la coimisión. Pero de allí, Sarmiento pasa a la acusación directa en el artículo del periódico El Censor, del 18 de diciembre de 1885. Dice sin pelos en la lengua acerca del gran negociado de las tierras del “desierto” conquistadas por Roca: “El general Roca, educado en el Colegio del Uruguay, no ha traído a su gobierno otra idea sobre el reparto de la tierra pública que en la práctica en aquellos tiempos (de Urquiza) –la voluntad sin límites de aquel que ejerce el poder– adoptándolo como sistema”. Y luego Sarmiento se ríe de la llamada “conquista del desierto de Roca diciendo que sólo fue un paseo en carruaje”. Dice textual: “El pensamiento de un paseo en carruaje a través de La Pampa cuando no había en ella un solo indio fue un pretexto para levantar un empréstito enajenando la tierra fiscal a razón de 400 nacionales la legua, en cuya operación la Nación ha perdido 250 millones de pesos oro, ganados por los Atalivas, Goyos y otras estrellas del cielo del presidente Roca. Pero si se puede explicar, aun cuando no se justifique, esta medida antieconómica y ruinosa para el Estado, por la famosa Expedición al Desierto, después de que ésta se realizó sin batallas ni pérdidas de ningún género para el gobierno, no hay razón, no hay motivo alguno para que tal empréstito continúe hoy abierto... para los amigos del general Roca, máxime cuando la suscripción se cerró hace ya mucho tiempo. Es necesario llamar a cuentas al presidente y a sus cómplices en estos fraudes inauditos. ¿En virtud de qué ley, el general Roca, clandestinamente, sigue enajenando la tierra pública a razón de 400 nacionales la legua que vale 3000? El presidente Roca, haciendo caso omiso de la ley, cada tantos días remite por camadas a las oficinas del Crédito Público órdenes directas, sin expedientes, ni tramitaciones ‘inútiles’ (sistema Urquiza), para que suscriba a los agraciados, que son siempre los mismos, centenares de leguas. Allí están los libros del Crédito Público que cantan y en alta voz para todo el que quiera hacer la denuncia al fiscal... Al paso que vamos, dentro de poco no nos quedará un palmo de tierra en condiciones de dar al inmigrante y nos vemos obligados a expropiar lo que necesitamos, por el doble de su valor, a los Atalivas”.

Así se repartió la tierra de las enormes pampas sureñas. Al presidente de la Sociedad Rural de aquellos tiempos se le entregaron dos millones y medio de hectáreas. Un apellido –Martínez de Hoz, nada menos– conocido en todas las épocas argentinas. El bisnieto, en 1976 estará sentado al lado del dictador Videla, en la Casa Rosada. Todo en carroza. Aunque en el billete de cien pesos nos muestren al general Roca, a caballo, para hacerlo más marcial y heroico.

El investigador René Orsi, en su libro Alem y Roca señala que “Julio A. Roca integraba una sociedad de hecho con su hermano mayor, Ataliva, a quien endilgaban el neologismo de ‘atalivar’ y era ‘il padrone’ mientras que Julio Argentino oficiaba como ‘gerente de la casa de comercio’”. Y añade: “Ataliva Roca, habiendo iniciado su vida carente de bienes como sus hermanos, al morir dejó una cuantiosa fortuna compuesta por importantes fracciones de campo en la provincia de Buenos Aires y La Pampa, de más de diez propiedades urbanas en Capital Federal, acciones de capital de diversas sociedades comerciales, varias chacras y loteos en Morón, La Matanza, Bahía Blanca, Junín y La Plata”. Al morir dejó tres estancias de enorme extensión.

Por eso, nosotros los argentinos hemos bautizado una ciudad en La Pampa como Ataliva Roca y también una calle en Morón.

Su hermano, Julio Argentino, el “conquistador del desierto”, fue su socio comercial permanente.

La campaña del desierto costó muy caro a pesar de haber sido solo un paseo –como lo calificó en esa época Leandro N. Alem–, quien señaló “fue un paseo del ejército argentino por el desierto mientras su general iba cómodamente entre los almohadones de su carruaje”. El mismo Roca lo atestigua en una carta a su hermano Ataliva: a quien escribe que han llegado ya al Río Negro “sin que nos haya costado más sacrificios que comer carne de yegua. Si no hubiera sido por el pequeño contratiempo de los proveedores esta campaña hubiera tenido los aires de un paseo”.

Un paseo que le salió muy caro el Estado argentino –se puede ver en el presupuesto de la época– y enriqueció a los poderosos de siempre (basta ver la lista oficial de los que recibieron las tierras). Por eso al monumento más grande de Buenos Aires, el bronce a Roca, no lo mueve nadie. Valió la pena “atalivar”.


Salutes

sábado, noviembre 03, 2007

El horror del sistema penitenciario

Señores jueces, puede que la justicia pase por los estrados, pero la injusticia se ve que está en las cárceles. Ustedes, ¿qué es lo que hacen al respecto?.

El CELS señaló que en muchas comisarías y en la mayor parte de las unidades penitenciarias el hacinamiento sigue siendo igual: basura apretada junto a la comida, hacinamiento, falta de aire, cables de luz junto a las duchas.

Recordemos el incendio de la unidad 28 de Magdalena con sus 33 muertos carbonizados o asfixiados. El pabellón 16 era un pabellón de los nuevos, de los llamados de “bajo costo”. Tan bajo que no tenían agua para apagar el incendio y tenían camas dobles para meter más presos por metro cuadrado.

Otro eje del problema es la actuación (o no actuación) de los jueces, con el uso indiscriminado de la prisión preventiva, la escasa búsqueda de soluciones alternativas a la pérdida de la libertad y la escasa dignidad de mantener presas a mujeres embarazadas, a mujeres con hijos de hasta 4 años (recordar la muerte por desatención médica de Yoel, el bebé preso en Los Hornos, cuyo caso había sido denunciado por el Comité Contra la Tortura, de la CPM, con lo que la pelota volvió, una vez más, contra la parsimonia y el yo argentino de los jueces) y de personas con enfermedades terminales.

Es sustancial señalar que gran parte de los problemas que el sistema tiene hoy provienen de la mora judicial. La Cámara de Casación Penal tiene detenidas siete mil causas.

Algunos datos:

- El primer cuatrimestre de 2007 registra 2004 casos de violencia en cárceles. La proyección indica que en el año se producirán seis mil casos de violencia.

- Nueve de cada diez madres que viven con sus hijos en las cárceles bonaerenses están procesadas.

- El tiempo promedio de detención que vienen sufriendo las mujeres detenidas junto con sus hijos es de un año y ocho meses.

- Al mes de octubre de 2007, en las unidades bonaerenses hay alojadas 76 mujeres con sus hijos y 22 mujeres embarazadas.

- Según el parte diario del Servicio Penitenciario, al 30 de octubre de 2007 el sistema carcelario provincial estaba superpoblado en una cifra sorprendente: 1,9 por ciento por encima de su capacidad.

jueves, noviembre 01, 2007

Policía balea a joven dentro del patrullero

El joven que fue baleado dentro de un patrullero, cuando era llevado detenido y con las manos esposadas, murió esta noche en un hospital cordobés, al no reponerse de las gravísimas heridas sufridas en la cabeza. Por el caso, fue detenido un policía que estaba en el móvil y que quedó involucrado en este confuso episodio.

El muchacho, identificado como Raúl Mola, de 18 años, había sido internado anoche con muerte cerebral en el Hospital de Urgencias cordobés debido a que padecía lesiones cerebrales y cervicales, pero esta tarde murió, según informó el médico Francisco Flores, jefe de guardia del centro de salud.

El caso comenzó cerca de las 21 de anoche, cuando la Policía detuvo en el barrio Remedios de Escalada, en el extremo norte de la capital cordobesa, a un joven que era buscado por cuatro robos a mano armada y que tenía con un extenso prontuario.

Una vez apresado, los policías subieron a Mola al móvil, esposado, con intenciones de llevarlo hasta una dependencia policial y según informaron voceros de la fuerza en un primer momento, el joven extrajo un arma de fuego que llevaba escondida.

De acuerdo con esa primera versión policial, luego desacreditada por la Justicia, el joven le disparó a una mujer policía que iba en uno de los asientos del móvil, luego se disparó en la cabeza y el mismo balazo rozó a la mujer en la frente.

Pero apenas el fiscal Carlos Matheu comenzó a intervenir en el caso, dispuso el secuestro de las armas que tenían los efectivos y la detención del sargento primero Héctor León, perteneciente al Distrito 4 del Comando de Acción Preventiva (CAP).

"Por lo investigado se avala la hipótesis de que se trató de un disparo que no tendría justificativo en el procedimiento", sostuvo Matheu, quien explicó que, de acuerdo con el informe forense, el joven presentaba un disparo en la nuca con orificio de salida en el cuello.

Por ese motivo, imputó al policía el delito de "homicidio calificado". Entre otras pruebas, el fiscal valoró el testimonio de la novia de Mola, que vive con él, quien relató que cuando los policías llegaron a su casa "lo tiraron al suelo, lo esposaron con las manos hacia atrás y le pegaron por todos lados", delante de los vecinos.

En diálogo con canal 12 de Córdoba, la chica aseguró que, poco después, los efectivos "entraron y secuestraron del cajón la pistola" que tenía su novio y mientras lo llevaban al patrullero "le pegaron un tiro al lado de los pies".

"Me dijeron que me lo iban a devolver en un cajón y yo les decía no le peguen adelante mío", afirmó.

Por su parte, el padre del joven también negó que el muchacho haya tenido escondida un arma y dijo que fue agredido a golpes antes y después de haber sido subido al patrullero. "Tiene un tiro en la nuca, clavado en la columna, y otro en el lado izquierdo de la cabeza", explicó.



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