miércoles, septiembre 13, 2006

Quien es mas irracional?

Ay, ay, ay!!! Este muchachito no deja de sorprenderme. La noticia cuenta que el Papa atacó ayer como "irracional" a la teoría de la evolución de Darwin y arremetió a fondo contra el científico inglés y "al menos una parte de la ciencia" moderna, que no tiene en cuenta que "la fe es imprescindible en el mundo moderno y trabaja infatigablemente desde el Iluminismo (siglo XVIII), para encontrar una explicación del mundo en la que Dios sea superfluo". Benedicto XVI condenó las teorías "irracionales" que "explican la existencia de la humanidad como resultado del azar". Advirtió que "todas las formas de la ciencia necesitan referirse a Dios", para entender el origen del mundo.
A ver, vamos a explicarle un poquito de historia a este nazi arrepentido. La Biblia nació por cuestiones históricas/sociologicas/antropologicas. En materia de crecimiento y desarrollo personal, por llamarlo de alguna manera, pocos dioses pueden jactarse del éxito alcanzado por Yahvé. Comenzó de forma modesta venerado sólo por pastores nómadas, hasta que Abraham y los suyos llegaron a la región de Cannaán. Allí sus ahbitantes adoraban a un Dios al que llamaban Él. Era una divinidad que los asombró: Él era el creador del cielo y la tierra, autoría que nunca se le había ocurrido reclamar a Yhavé, ni al propio Abraham atribuírsela, ya que, a diferencia de los cananeos, que eran agrícolas, ellos no necesitaban nada de la tierra.
Allí la mano del hombre moldeó una nueva divinidad. Cuando los antiguos judíos comenzaron a transformarse en sedentarios le incorporaron a su modesto Dios atributos que lo hicieron más cualificado. Seguía siendo la divinidad casi familiar que se ocupaba de als cosas de todos los días. Pero ahora era también aquel que estaba por encima de todo lo imaginable: era el creador y dominador de todo, de absolutamente todo lo que se conocía. Yahvé, tal como lo comenzaron a llamar los judíos después de la huida de Egipto, no se contentó con ser una combinación entre el nómada de los albores y el majestuoso de los cananeos. No quería, ni él ni sus principales mentores –adoradores-, tener sólo un pasado y un presente. Entonces llegó el momento de inflexión en la historia: Moisés recibió las Tablas de la Ley. Los hebreos y su Dios empezaron a pensar el futuro juntos. Se trataba de un Dios que había ofrecido al pueblo una alianza, un proyecto en común. En definitiva, que uno sostuviera al otro. Todo basado en un acuerdo que los mortales deberían cumplir sin rechistar porque, de lo contrario, ese Dios celoso y terrible haría caer las peores desgracias sobre ellos. Comenzaba la era de las leyes, del ordenamiento. A partir de ese momento había un blanco sobre negro acerca de qué se podía y qué no se debía hacer.
Moisés era un hombre muy realista. Era consciente de que tanto su sociedad como las anteriores, y con aceratda intuición las futuras, no eran nada del otro mundo y que por lo tanto estaban llenas de defectos, de abusos y de crímenes. Fue así como el líder israelí hizo lo que estaba a su alcance para mejorar la comunidad en la que le tocaba vivir. Luchó para que las relaciones humanas políticamente establecidas fueran simplemente eso: más humanas, o sea, menos violentas y más justas.
Las leyes han sido inventadas por los hombres, no brotan de la voluntad de un dios misericordioso, sino que responden a designios humanos antiguos y pueden ser modificadas y abolidas por un nuevo acuerdo entre humanos. Sin ir más lejos, los mandamientos originales fueron modificados por los católicos.
En pocas palabras, se estaba frente a lo que hoy podría parecer una libertad condicional, pero para la época fue un gran avance, al tratar de ordenar a un enorme grupo de personas que, a partir de su alcance con la divinidad, tuvieron un objeto común por el cual tendrían que disciplinarse. Lo único importantes es lo que construyeron los hombres para ordenar su sociedad con el respaldo de alguien que fuera indiscutible: Dios. En definitiva, fue el comienzo de una estrategia que, con relativo éxito, siempre han desarrollado quienes controlan ciertas cuotas de poder en una sociedad: evitar ser rebatidos, ya que hacerlo es ponerse en contra de Dios.
Por otro lado la justificación de que Dios no es otra cosa que una invención de los hombres, fijemonos en los 7 pecados capitales que no son otra cosa que la expresión de la ética social y comunitaria con el cual el cristianismo trató de contener la violencia y sanar a la conflicitva sociedad medieval. Se utilizaron para sancionar los comportamientos sociales agresivos y fueron, durante mucho tiempo –desde el siglo XIII hasta ek XVI- el principal esquema de penitencia, contribuyendo en modo determiante a la pacificación de la sociedad de entonces.
En un principio, los pecados eran una advertencia respecto de cómo administrar la propia conducta. No se trataba como en los diez mandamientos de ofrecer las tablas de la ley, sino de mostrar los peligros higiénicos que podrían asechar a las almas. Se trató de un listado de advertencias sobre los peligros que puede acarrear la desmesura frente a a lo deseable.
La suerte de estos pecados terminó en la época moderna, cuando la penitencia dejó de ser la forma de resolución de los conflictos sociales para trasnformarse en algo psicológio e interior a la conciencia de cada individuo. Fue el momento en que se abandonaron los siete pecados capitales para pasar a los diez mandamientos, que privilegiaban una relación vertical de cada individuo respecto de Dios, en vez de la horizontal entre los hombres, lo cual favorece la introspección personal.
Las leyes religiosas son convenciones creadas por los hombres y no el resultado de órdenes divinas inmodificablkes. No importa la antigüedad que tengan las imposiciones, pueden cambiarse y ser anuladas por un nuevo acuerdo entre los individuos.

Salutes

1 comentario:

negropiombo dijo...

Muy lindo blog Queenero, la verdad que no sé quién carajo sos, me metí en tu blog por unos comentarios al de Aluza. Está muy bien el análisis que hacés, los argumentos son ciertos e irrebatibles. Te cuento, para tu consuelo, que para quienes creemos más en Darwin que en cualquier dios posible o imposible, la teoría de la evolución de las especies hará desaparecer a los Papas, ya que estos son especies en franca involución, lo mismo les pasará a las religiones, que si bien la mayoría son milenarias, siempre fueron sustentadas e "inventadas" por los poderosos, que también desaparecerán algun día, por el simple peso de los números. Como dijo el más grande escritor de la historia de la humanidad, son realmente el opio de los pueblos. Para tu desconsuelo, la evolución puede tomarse siglos e inclusive milenios, así que ni vos, ni yo menos veremos sus mejores resultados, esperemos tampoco ver retratos de este Papa en negocios, afiches, u hogares que se enorgullecen de ser católicos, apostólicos y romanos. Les eché un ojo a varios blogs tuyos, y a mí personalemente me gustaría que escribieras más y citaras menos, o que hicieras ambas cosas. Te mando un abrazo.