¿Parece extraño encontrar a Borges publicando poemas izquierdistas? No, historiemos un poco acerca de aquellos años.
En 1914 la familia Borges se traslada a Suiza. El viaje se había originado a raíz de la ceguera de Jorge Borges, el padre de Jorge Luis, que buscaba tratarse con un oftalmólogo suizo de reconocida trayectoria. Durante la estadía en Ginebra estalla la primera guerra y en octubre de 1917, la revolución rusa. Estos dos hechos conmueven profundamente los ambientes universitarios suizos y determinan la actuación del país como neutral en la guerra.
En los ambientes juveniles de Europa la revolución de 1917 lleva una profesión de fe humanista que invade a toda la intelectualidad. Borges no escapa a esta influencia: “Yo empiezo a creer mas y mas en la posibilidad de una revolución en Alemania. No sé si el pueblo alemán está listo para ello. Sin embargo algunos acontecimientos recientes —la tentativa de sublevación en la flota, los motines en Berlín y el magnífico ejemplo de la Revolución Rusa— me dan esperanza. Yo deseo esta revolución con toda mi alma”, escribió Borges en una carta dirigida a su amigo Roberto Godel, redactada en Ginebra y fechada el 4 de diciembre de 1917.
La familia se asienta definitivamente en la ciudad hasta fines de 1918, cuando Borges finaliza sus estudios y consigue el título de bachiller. De allí viajan a España donde comienzan los contactos del joven poeta con Ramón Gómez de la Serna, Guillermo de Torre y Rafael Cansinos Asséns, máxima figura del ultraísmo.
En esta época Borges comienza a publicar una serie de poemas que temática y espiritualmente se relacionan con la revolución rusa. Los textos aparecen en revistas como Grecia , Ultra y Tableros , publicaciones que conforman la avanzada de la vanguardia española ultraísta. Según contó el propio Borges en sus memorias, por aquellos años concibió un libro de poemas que iba a titularse Los salmos rojos o Los ritmos rojos . El libro se compondría de alrededor de veinte poemas “en verso libre, como elogio a la revolución rusa, a la hermandad del hombre, al pacifismo”.
El humanismo que inicialmente inspiró en Borges la poesía de esa etapa, morirá hacia fines de 1920, según el testimonio que aporta una carta que Borges dirigiera a su amigo Maurice Abramowicz, fechada el 12 de enero de 1920: “Soy de tu opinión en lo concerniente al bolcheviquismo. Es una sucia chusma de arribistas que arribarán y harán de la Vida una vileza moral mediocre y monótona”. Sin embargo, lo que Borges sigue reivindicando con la publicación de textos con temática de la revolución y a pesar de reconocer su desencanto con el bolcheviquismo, son las posibilidades estéticas que le aporta el espíritu revolucionario ruso, enmarcado en la estética del ultraísmo.
La publicación de los poemas “Rusia” y “Guardia Roja”, seguramente, tienen relación con la amistad que Borges mantuvo con Francisco Piñero. Este rosarino, fallecido a los 22 años en un accidente de tránsito, fue amigo íntimo de Borges y un acérrimo anarquista.
El poema anarco “Rusia” (con ilustraciones de su hermana), que une la técnica ultraísta (metáforas plásticas, concisión, imagenes creadas), con ritmos whitmanianos y el fervoroso anarcomunismo, apareció originalmente en la revista madrileña Grecia , en septiembre de 1920. De la correspondencia que Borges mantuvo con su amigo Maurice Abramowicz se desprende que el poema fue concebido originalmente como prosa y así fue publicado.
"Bajo estandartes de silencio pasan las muchedumbres
y el sol crucificado en los ponientes
se pluraliza en la vocinglería
de las torres del Kremlin
El mar vendrá nadando a esos ejércitos
que envolverán sus torsos
en todas las praderas del continente
En el cuerno salvaje de un arco iris
clamaremos su gesta
bayonetas
que portan en la punta las mañanas"
Salutes
domingo, agosto 05, 2007
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