
Desde siempre se anota en todas. Fue el primer reo en ponerse el arito en la oreja y el tapado de piel. Se hizo amigo de Fidel Castro y repitió a quien quisiera oírlo su simpatía por la acosada sociedad cubana. A Basile le dijo que se había mareado con dos copas, y la tribuna lo puso de prepo en el equipo la tarde del zaino de Colombia. Vivió con Claudia sin libreta y recién se casó cuando quiso y como quiso. A las nenas les eligió los nombres más lindos que conocía, dos para cada una, y en la concentración las lleva a pasear en el carrito eléctrico porque todo lo que tiene no le importa si no puede compartirlo con ellas. En Italia representó a los negritos del sur discriminado y sumergido frente a los blancos del norte rico y prepotente.
Protestaba por los viajes en aviones berreta como el colectivo 60, por las giras japonesas de recorrer el mundo en una semana para tres partidos amistosos contra nadie, por la bestialidad de los dirigentes y el negocio de la televisión que hacían jugar a mediodía en el solsticio de verano.
Fuera de la cancha le dan cobrado todo esto pegándole más fuerte y con menos lealtad y respeto que el grandote griego que lo agarraba de la camiseta para poder contar que lo había tocado, pero que aunque lo tuvo todo el tiempo cerca no se animó ni a pedirle un autógrafo. Un político patadura lo usó para lucirse a su lado en las fotos y volvió a usarlo para esconderse detrás suyo con cuñados y valijas. Se bancó todo sin chillar.
Salutes

1 comentario:
Grande Diego! ¡Grande entre los grandes! Además, nacido en Villa Fiorito, Lanús! ¿Qué más se puede pedir? Sí, que para su cumpleaños, me regale este maravilloso comentario vertido hacia un asesino que tiene hoy más que nunca las manos manchadas de la sangre del pueblo oaxaqueño, aspecto que me toca muy de cerca. Dijo Diego en San Salvador: "Le pido al presidente de México, Vicente Fox, que defienda a sus connacionales para que no mueran como moscas en la valla fronteriza. El muro es una vergüenza. Que haga algo para que los americanos no sigan matando a los mexicanos como moscas en el muro, ese famoso muro del límite. No tengo ningún problema, se lo puedo decir en la cara, porque él habló en contra de mí cuando fui en el tren (con Hugo Chávez y Evo Morales) Y como él está bien con todos los gringos, que en vez de hablar de Maradona defienda a los mexicanos".
Diego, el Pelusa, el Diego de la gente; sin duda lo mejor que les ha pasado a los argentinos en los últimos 30 años. ¡Feliz cumpleaños, ídolo!
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